Todos los días, respirar
por la nariz
nos permite hacer cosas asombrosas.

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para saber por qué te conviene
mantenerla despejada.
Al respirar, la nariz
emplea un 20% del agua
que consumes diariamente
para calentar y humidificar 14.000 litros de aire.
Una nariz despejada puede reconocer
hasta 10.000 olores.
A lo largo del día, los pelos del interior de la nariz
filtran los agentes contaminantes y el polen
para protegerte de alergias y virus
y permitirte seguir con tu ritmo de vida habitual.
Y, mientras la boca está ocupada comiendo,
la nariz sigue trabajando sin descanso
para que respires.
Una nariz despejada
también puede ayudarte a
no roncar.